viernes, 14 de mayo de 2010

Cuando lo difícil parece fácil

Estamos inmersos en la resaca por el título que ha obtenido el F.C. Barcelona en la Final Four celebrada en París y un servidor no quiere desaprovechar la ocasión de manifestar, primero, la enhorabuena al conjunto blaugrana; y segundo, mi admiración por el Entrenador Jefe de ese conjunto, Don Xavier Pascual.

Ganar un título de tal envergadura supone que la gente haga cola para darte palmaditas en la espalda y adularte insistiendo en lo bueno que eres. Yo no quiero ser menos. En este post quisiera destacar la figura de Xavi Pascual no sólo por conseguir un título de tanto prestigio, sino por cómo lo ha ganado. Siendo prudente, lo definiría de Lección Magistral sobre cómo gestionar un grupo y preparar tácticamente una Final Four.

“Gestión de Grupos”, he ahí la cuestión. Conseguir que un equipo compuesto por trece jugadores catalogados de estrellas (y con sus respectivos egos) sean capaces de asumir los roles estipulados para conseguir el objetivo marcado, está al alcance de muy pocos. Lograr que jugadores de prestigio internacional asuman un segundo plano o la escasa o nula participación en un partido y que comprendan que son decisiones técnicas, nos hace percibir la dimensión que tiene este entrenador en el conjunto.

Cada jugador tiene su función y la desempeña con milimétrica precisión, ninguno se salta el guión. Se percibe que el resto del Cuerpo Técnico desempeña un papel activo, siendo piezas básicas del perfecto engranaje de la maquinaria azulgrana.

El éxito de esta temporada se empezó a gestar el pasado verano. Xavi Pascual entendió las necesidades de su equipo y ha sabido cubrirlas a la perfección. El baloncesto de élite se encamina hacia un juego basado en el físico, tremendamente físico. Y ha conseguido reunir un grupo de jugadores que reúnen esa condición además de un alto nivel competitivo y de un talento descomunal.

El ritmo, la intensidad, la paciencia, las decisiones, los recursos tácticos, la lec-tura del juego…todo está controlado y parece discurrir bajo el guión preestablecido que Xavi Pascual ha escrito la noche anterior. Y conseguir esto, algo que parece fácil, obvio y básico en un equipo de élite, más aún viendo el juego del F.C. Barcelona, es lo más complicado del Baloncesto.

Actualmente en el deporte de la canasta un entrenador que se precie debe, además de poseer grandes conocimientos técnicos, tácticos, físicos, psicológicos etc., poseer un don; éste que da el salto de calidad y que puede diferenciar un equipo bueno de un equipo ganador. Ese don tiene un nombre: Gestión de Grupos.

Mi más sincera felicitación al F.C. Barcelona y reconocimiento público a la ex-traordinaria labor de Don Xavier Pascual.

jueves, 8 de abril de 2010

Semanas de pasión en las ligas Adecco

Dejamos atrás una Semana Santa de pasión en Sevilla, donde una ciudad se vuelca para con sus cofradías y se viven momentos emotivos, de tensión y de alegría, y momentos de penas y tristezas en las procesiones que no pudieron realizar su estación de penitencia por culpa de la lluvia. Pues bien, en nuestras ligas Adecco comienzan las Semanas de Pasión. Es el momento del pico alto de forma que buscan los entrenadores en sus respectivas programaciones. Ya no hay tiempo para experimentos y tampoco para descuidos. De aquí en adelante un tropiezo se puede pagar muy caro.

En la Adecco Oro nos encontramos con un CAI Zaragoza que ya se siente ACB por méritos propios y al que sólo una monumental desgracia le privaría de volver a codearse con la élite de nuestro baloncesto nacional.

La segunda plaza también tiene nombre y apellido: Melilla Baloncesto. Tras acariciar durante gran parte del año el ascenso directo, tendrá que obtenerlo en la gran guerra de guerrillas que son los play offs. Eso sí, el calor de su público (cada vez más numeroso) le favorecerá en todas las eliminatorias.

La Laguna y Ford Burgos (ojo con Menorca) salvo imprevisto, lucharán por obtener la tercera y cuarta plazas y se confirman como las grandes revelaciones de la liga, además de ir adquiriendo con el paso de las jornadas créditos de sobra para poder soñar con la utopía del ascenso. Poseen canchas muy difíciles para los rivales donde a buen seguro se van a vivir momentos vibrantes en las futuras eliminatorias.

Menorca, León, Cáceres (¡qué gran segunda vuelta realizada!) y Breogán, salvo catástrofe inesperada, parece que estarán en playoff. Nos van a brindar unas series duras, competidas y apasionantes porque por plantilla, nombre y afición tienen capacidad para sorprender a algún incauto.

Van encaminados a disputarse el último billete para playoff La Palma, Girona, Tenerife, Mallorca y Palencia. En estas últimas jornadas se librarán luchas denodadas por obtener esa plaza de privilegio que da caché a un club y que es la consecución de un objetivo perseguido dentro de una dura temporada.

En la zona dramática nos despedimos de un ya sentenciado Vigo que, a pesar de sus intentos y de competir a gran altura (ganando incluso a alguno de los grandes), tendrá que dejar la categoría.

También nos esperan unas semanas de máxima tensión entre los equipos que quieren evitar el play out de descenso y entre los que se encuentran Cornellá y Clínicas Rincón. Tarragona va respirando poco a poco, pero que sabe que no puede relajarse.

Descendiendo a la Adecco Plata el panorama es el de dos equipos que se van a jugar el ascenso directo en unas jornadas finales de infarto. Tíjola y Adepal Alcázar se han mostrado muy sólidos en esta segunda fase, especialmente los castellanomanchegos, y afrontan los últimos escollos desde la confianza, la tensión, la angustia y la esperanza de saberse cerca del ansiado ascenso. Son dos equipos que funcionan de forma diametralmente opuesta. Tíjola destaca básicamente por la fuerza del conjunto. Es un conjunto muy bien engranado que está compitiendo a gran nivel y siendo muy regular durante ambas fases. Alcázar, por su parte, destaca por las grandes individualidades que posee. Los Virgil, Ward, Lyons, Wachsmann, etc, comenzaron la competición algo irregulares pero llegado el momento cumbre están imparables y tienen el ascenso entre ceja y ceja, y ya sólo parece que les aguanta el tirón Tíjola.

Huesca, CajaRioja, Navarra y Andorra se han acomodado ya en la zona play off. Ante estos rivales, el que no ascienda de los dos primeros lo pasará mal para conseguirlo en la segunda oportunidad.

Por otra parte, Plasencia, Huelva y Coruña van a luchar por dos de las tres últimas plazas que dan derecho a jugar el playoff.

La última plaza saldrá, en este innovador formato de competición, del mejor del grupo dos de la Adecco Plata, y por esa posición luchan Santurtzi y Alaior Menorca.

Así que nos esperan verdaderas jornadas de pasión, donde las emociones están garantizadas y los equipos se van a jugar el trabajo de toda una temporada en unos pocos días.

Mucha suerte para todos y preparémosnos para gozar y disfrutar de la esencia del baloncesto, LA PASIÓN.

martes, 2 de marzo de 2010

Despedida y hasta pronto

Cuando allá por los años 1983 y 1984 cruzaba diariamente el Puente de Triana hacia el Club Natación Sevilla, no imaginaba que esos serían los primeros días de una larga y maravillosa carrera que hoy toca a su fin. Por aquel entonces el máximo sueño al que podía aspirar pasaba por llegar en un futuro al equipo senior de mi Club de Primera Nacional. Pero el discurrir de mis años de formación me llevó a pensar que podía aspirar a algo más... gracias al sacrificio, ilusión y humildad, reforzadas por la dedicación de todos mis entrenadores de la época (Fran Peregrina, Rocky Jarana, Pedro Barrios, Sergio Castañeda, Juan Manuel Díaz, etc...)

El ingreso en la cantera del antiguo Caja San Fernando (actualmente Cajasol) cumplió mi anhelo de asomarme al mundo profesional. Con la inestimable y desinteresada ayuda en los veranos de Antonio Ruiz (qué duro era estar a las 9:00 am en la solitaria pista del Mar del Plata), uno pisa por primera vez un vestuario de un equipo ACB. A partir de ese momento mi perspectiva y mi ambición cambia. Quiero ser profesional. Y en ese intrincado paso que supone para un chaval -el salto de junior a senior- me acompaña Arturo Montequi, al que considero mi mentor. Su fe fue lo que me impulsó a dar ese paso firme y seguro.

Desde ese instante comienza una carrera que me ha brindado la posibilidad de residir y viajar por la vasta geografía española donde he coincidido con jugadores, entrenadores y aficionados de todo tipo. Mi tránsito por Sevilla, Córdoba, Los Barrios durante seis años, Inca, Huelva, Melilla, Murcia y Alcázar de San Juan a lo largo de dos años han forjado un sincero sentimiento de gratitud a la vida por haber ejercido de lo que me gusta y apasiona. Eternamente me sentiré en deuda con las aficiones que me han mostrado siempre su cariño. Y en ese plano no tengo más remedio que destacar la afición de Los Barrios y a la de Alcázar de San Juan. Ocho años de mi carrera los he pasado en esas dos localidades, que me handejado una huella imborrable.

Mediante esta carta aprovecho para manifestar mi reconocimiento a tantos compañeros con los que hes compartido vestuario, entrenadores que me han tenido que sufrir y muchos amigos que hice por el camino. Los Asa Petrovic, Alberto Piñeiro, Rocky Jarana, Pirulo Fernández, Paco Olmos (en dos años), Josep María Izquierdo (en temporada y media), Félix Alonso, Quino Salvo (en dos años y medio), Moncho Fernández y Miguel Ángel Martín (año y medio) me inculcaron unos valores y conocimientos que me siento preparado y comprometido para divulgar. El recorrido de estos años me ha posibilitado forjar amistades que perdurarán. Los Darrell Lockhart, Chus Poves, Nacho Yáñez, Xavi Sánchez, Aaron Swinson y tantos otros han sido camaradas y compañeros de travesía y son lo mejor del legado que me queda tras esta aventura. Mención especial para F.J. Martín, un hermano.

En esta despedida, además de agradecer a jugadores, entrenadores y aficiones, no dejo pasar la oportunidad de acordarme de los Árbitros, Periodistas, Agentes, Dirigentes, Médicos, Fisios, Preparadores Físicos, Segundos Entrenadores, Delegados y Chóferes y de todos aquellos con los que he coincidido y que aunque no estén en primera línea de fuego forman parte de este deporte tan grande que es el BALONCESTO. Afirmo ahora con orgullo que mi etapa como profesional ha coincidido con el nacimiento y consolidación de las Ligas Adecco (LEB), cuya progresión estructural y profesional sigue imparable.

Después de 500 partidos oficiales en categorías FEB (360 en LEB Oro) y dos ascensos, la decisión de colgar las botas está tomada desde la certeza y seguridad de que ha llegado la hora de cruzar la orilla y emprender el camino de mi creciente vocación: dirigir, gestionar, decidir, arriesgar, observar, analizar, ENTRENAR. Es momento de nuevos retos y desafíos, que me apasionan con la misma ilusión que cuando atravesaba el Puente de Triana allá por los años 1983 y 1984.

La vida discurre por etapas y la decisión de dejar de jugar ha sido durísima. Sé que será difícil volver a experimentar lo disfrutado y sentido en las canchas... especialmente en mi pista favorita y talismán, la del Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza.

Me siento un privilegiado. Pocos somos los que trabajamos en lo que nos gusta y apasiona. Aún así, como me dijo mi gran amigo Darrell Lockart cuando se retiró: “Rafa, ha llegado la hora de decir adiós”. A su verbo me remito. Llegó la hora de decir adiós.

Una vez más: GRACIAS Y HASTA PRONTO

miércoles, 13 de enero de 2010

La Excelencia de Su Excelencia

Han pasado ya algunos meses desde la consecución del campeonato de Europa y tenía pendiente el rendir un pequeño homenaje al entrenador que planificó, conjuntó y dirigió las piezas de ese rompecabezas, que se llama selección española, para entronizarlo. A toro pasado, como se suele decir por mi tierra, es fácil opinar sobre las decisiones acertadas o cuestionables que tuvo entrenador, o sobre cómo se podía haber mejorado algún resultado...He encontrado un término para describir lo que Sergio Scariolo consiguió con la selección: es simple y llanamente, la Excelencia.

La extrema complejidad que supone el gestionar un grupo tan extraordinario y peculiar de jugadores partiendo de la base de que todos son figuras indiscutibles en sus respectivos equipos y algunos de ellos referentes internacionales, pasa por conseguir que todos acaten la filosofía del entrenador asumiendo roles a los cuales no están acostumbrados.

La Selección tuvo un inicio de competición irregular, algo que desató las alarmas en los medios de comunicación, la mayoría de los cuales no dudaron en tirarse al cuello del jefe, criticando sin compasión a un Scariolo que recibió palos hasta en el carnet de identidad. Los argumentos fueron del tipo de que si Ricky está sobrevalorado y aún no está para la Selección, que si Pau viene de ganar un anillo y no está motivado, que si Navarro tal, que si Garbajosa pascual bla bla bla... Tras la avalancha de comentarios, Scariolo no se arredró y condujo a España a la medalla, aunque más allá del título conseguido lo que perdurará en nuestra memoria colectiva es el CÓMO se obtuvo; esta selección adquirió una excelencia en el juego fuera de lo normal, algo muy difícil de alcanzar. La intensidad tanto de la defensa como del ataque fue magnífica, insuperable, casi sobrenatural.

Defensivamente se conjugaron una agresividad espectacular (buena defensa del 1x1 a toda pista, ayudas, defensa del bloqueo directo, rebote...) con el estudio pormenorizado de los contrincantes, en base al cual Scariolo desarrolló un plan defensivo que impidió a los rivales encontrarse cómodos en la pista, pese a sus recursos individuales, disminuyendo los porcentajes de efectividad en sus tiros de campo y sacándolos de su ritmo habitual de juego. Esto propiciaba numerosas acciones de contraataque y transición de las que España sacó mucho partido.

En ataque estático, la Selección derrochó agresividad tanto en la ejecución de los sistemas, como en el timing y en la lectura de juego. La velocidad a la que los jugadores se movían coartaba los intentos de defensa por parte de los oponentes (bloqueo y continuación, cortes para disponer de tiros liberados, la ocupación de los espacios...). Todo se movía con precisión milimétrica, como un reloj suizo made in Spain.

Cada uno de los partidos constituía una lección magistral de cómo ejecutar unas directrices que el rival no podía contrarrestar. Y qué rivales, nada menos que Francia, Grecia, Serbia, Turquía, Lituania, Rusia y compañía. Resulta una obviedad afirmar que la calidad individual es muy importante, pero...¿cuántos equipos de enorme potencial han fracasado por la inadecuada gestión de su plantilla?

Sergio Scariolo consiguió que a los apasionados e incondicionales del baloncesto nos enamorara el juego de la selección, enganchándonos al plasma y haciéndonos disfrutar y enorgullecernos de la eñe y sacando pecho por fin, después de mucho tiempo.

Insisto. Más destacable que el título en sí mismo fue la manera de conseguirlo. El bagaje técnico-táctico que nos ha legado Scariolo tras ese Europeo es oro. Esperamos seguir admirando y gozando de sus conocimientos, filosofía y buen hacer, a la altura de la que es una de las dos mejores selecciones absolutas del mundo.

Enhorabuena, aunque sea con meses de retraso!!!

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tritonman y el Chico Percebe

Superado el primer tercio de competición disponemos de recursos suficientes para adelantar un pequeño balance de situación.

La mayoría de los clubes (con conocidas excepciones) se han visto obligados a rebajar sus presupuestos para fichajes. El jugador nacional se ha readaptado a la nueva coyuntura, ya que no es un profesional fácilmente exportable por diversos motivos, entre ellos su escasa proyección hacia mercados europeos o internacionales, lo que ha supuesto que se quede en España, cobrando menos pero manteniendo un nivel de calidad en el apartado de jugadores nacionales. Donde realmente se resiente el rendimiento de los equipos es en los fichajes extracomunitarios, principalmente americanos. El jugador USA es un nómada que salta de país en país sin problemas, emigrando si puede a destinos donde hay recursos económicos como Irán, China, Japón y Suramérica. Y en nuestro país el apartado presupuestario para el fichaje de americanos, que antes era el más abultado del presupuesto general de los clubes, ha menguado y ahora se gasta lo mismo en un foráneo que en un nacional.

¿Cómo ha repercutido esto en la calidad y el rendimiento?. Obviamente antes llegaban a nuestra liga americanos consagrados o con una proyección probada que eran la base de los equipos, esos jugadores determinantes que marcaban la diferencia entre unos y otros conjuntos. Lo que desembarca actualmente en Adecco Plata (salvo algunos casos excepcionales) es el jugador americano que busca promocionarse para dar el salto a otras ligas más importantes pero que muchas veces no tiene las aptitudes contrastadas para lograrlo.

Como resultado de esto la calidad del jugador nacional sale a relucir porque desempeña roles de más responsabilidad en el seno de su equipo. Sin duda cuando las aguas vuelvan a su cauce Superman y La Masa volverán a dejarse ver por nuestras ligas. Mientras tanto, disfrutemos cuanto podamos de Tritonman y El Chico Percebe.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Baloncesto en Sevilla

Mientras continúo a la espera de un equipo dispongo de mucho tiempo, desgraciadamente, para ver partidos de categorías inferiores y charlar con un buen número de personas vinculadas al baloncesto en Sevilla.

Tanto lo que veo como lo que escucho me preocupa. Y digo esto, porque aún remontándome 20-25 años atrás (caray!!!) Sevilla ha sido siempre una ciudad que respira baloncesto cohabitando con los grandes equipos de fútbol de la ciudad. Los fines de semana era un acontecimiento deportivo en cada club o colegio. Disfrutábamos de ver a todos los equipos de las distintas categorías; por las mañanas, el infantil y cadete, y por las tardes el juvenil y el junior, con la culminación de ver el partido de los seniors. Las canchas se llenaban de chavales que jugaban o esperaban jugar y de aficionados sin más que eran partícipes del aroma del baloncesto. Grandes clubes sevillanos como el Mercantil, Natación, Labradores, Naútico, Maristas, Coria, Utrera, Club Amigos y un largo etcétera, eran un vivero de muchachos deseosos de entrenar y competir en algo que les apasionaba.

En la actualidad eso se está perdiendo ya en algunos casos o se ha perdido del todo en la mayoría de ellos. No sé si por culpa de algo o de alguien, o de la propia evolución de la sociedad, en la que los jóvenes prefieren el botellón al balón, o de qué se yo.

La realidad es que actualmente en Sevilla se percibe más ilusión por la recién creada Maxi Liga, que es una liga local de jugadores veteranos, que por las competiciones escolares o de categorías inferiores.

Quizás, como se dice por ahí, "alguien se lo tendría que mirar", porque es una pena. Ojalá este fenómeno no se generalice y se exporte a otras ciudades. Este momento presente es la mejor época de nuestra historia -baloncestísticamente hablando, claro-, y parecemos estar descuidando lo que nos ha hecho posible dar ese salto de calidad tan grande: NUESTROS JÓVENES.

No soy nadie para criticar a los responsables de esta situación, si es que realmente los hay, pero me veo en la obligación moral de reflejar mi inquietud después de ver, oír y palpar la realidad de nuestro baloncesto en Sevilla.

martes, 13 de octubre de 2009

Los viejos de las pelotas

Recientemente charlando con un ex compañero sobre la liga y sus jugadores, me espetó un ¿pues no está jugando todavía el Middleton ése, con lo viejo que es? Caray, sí que es viejo, 46 palos le han caído ya, si hasta lo recuerdo cuando entré por primera vez en un vestuario ACB a mis 18 añitos, ahí estaba compartiendo ducha con dos leyendas como Brian Jackson y Darrell Lockhart

Me despedí de mi amigo y al llegar a casa repasé los números de la última jornada de Liga. En las estadísticas del partido entre Cáceres y Girona me encontré a este señor que mi amigo daba por jubilado. Atención: 32 minutos en pista, 19 puntos y 6 rebotes que firmaban un total de 24 de valoración. Para ir con bastón, sufrir de cataratas y artrosis, además de necesitar un sonotone, no está nada mal. Y su equipo, líder de la Adecco Oro con él como jugador franquicia.

En España el deporte en general y el baloncesto en particular comete el triste error de juzgar a los jugadores y técnicos por su fecha de nacimiento en el D.N.I. y no por su rendimiento. Un jugador de 29 años está en el mejor momento de su carrera… pero después de unos meses, a los 30, le cuelgan el sambenito de “veterano prejubilado”.

Middleton. Después de haber jugado en equipos punteros de Europa como el Barcelona o el Panatinaikos y con una extensísima y exitosa carrera, más de uno habrá pensado que estos años ha fichado en Girona a modo de “retiro” donde arañar unos minutillos y algo de dinero. A día de hoy Darryl es un ídolo en la ciudad ya no sólo por lo que ha sido sino por lo que es ahora. Un ejemplo de profesional y referente para sus compañeros. Su físico no es el mismo que yo vi la primera vez que entré en ese vestuario del Caja San Fernando, pero ahora ha ganado en otras facetas como el aplomo, el temple, la inteligencia en la cancha, la lectura del juego, la dosificación de la intensidad requerida en cada momento. Todo eso con la misma ilusión y amor por el baloncesto del día en que compartimos vestuario.

Me alegro de que jugadores como Darryl Middleton sigan demostrando por las canchas que el valor de un jugador no está en su D.N.I., sino en su profesionalidad, ilusión y RENDIMIENTO.